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miércoles, 21 de mayo de 2014

El olor del mar

Pau peleándose con el aparato que mide los VOCs
Hola! Soy Pau y estoy estrenando mi doctorado en esta campaña, que también es la primera en la que me embarco. Aunque vengo con el grupo del Institut de Ciències del Mar de Barcelona, yo me dedico a algo muy diferente (si queréis saber que hacen ellos, estad atentos a las próximas entradas). Mi misión en este barco es ser la DJ del laboratorio y mientras tanto me dedico de analizar los compuestos orgánicos volátiles en el agua de mar (VOCs en sus siglas en inglés). ¿Qué son los VOCs? Pues son compuestos muy variados: metano y otros hidrocarburos, compuestos con azufre, terpenos, halocarburos y muchos más; dicho de otra manera, yo me dedico a analizar el olor del mar, ese característico olor que se nota al estar llegando a la playa o el olor del marisco.

Descanso en la puesta de sol. Foto: Nauzet
El interés de estos compuestos radica en que se producen en el mar, principalmente por el fitoplancton, para después pasar a la atmósfera (de ahí el nombre de volátiles) y ahí tienen diferentes efectos directos e indirectos en el clima. Mi objetivo es intentar identificar quién produce cada compuesto (hay muchos grupos y especies distintas de microalgas) y cuánto produce.
El compromiso de Pau con su tema de tesis le lleva a
tatuarse la fórmula de uno de los VOCs en su tobillo

También me ocupo de realizar medidas con el FRRF (minipunto para el que lo pronuncie con un polvorón en la boca), que nos da una idea del estado fisiólogico del fitoplancton marino. Esto a veces me lleva a tener cuatro cosas en las manos mientras intento coordinar todo.

En cuanto a la campaña, está siendo una experiencia única; el mar nos está tratando muy bien y hay un ambiente genial tanto de trabajo como para relajarnos a ratos. Animo a cualquiera que se lo esté planteando a lanzarse a la aventura, nunca se sabe que puedes aprender, yo por ejemplo he aprendido a hacer crepes y que las paredes de los barcos se llaman “mamparos”.

Hasta la próxima!


Pau

PD: os dejo una canción que ha tenido una gran acogida entre el público...




jueves, 15 de mayo de 2014

Las bocas de Bonifacio

El sol poniéndose detrás de Córcega
Salgo a proa. Hace mucho viento  y seguramente no debería estar aqulas dos islasnivel acumulado de 10.000 m. Cerdeña por su pasado ligado a Cataluña, y su reducto de l'í. El barco navega directo hacia la isla de Córcega. A la izquierda veo la isla de Cerdeña. Las dos islas me atraen. Córcega, la tierra de los corsos, los hombres negros (“Moros”) con una bandana blanca en la frente, símbolo de la liberación del pueblo corso. Indomables según Asterix… También es una isla ideal para el trekking con el sendero GR20 cruzando de norte a sur: 180 km, en 15 días con un desnivel acumulado de 10.000 m. Cerdeña por su pasado ligado a Cataluña, con su reducto de l’Alguer (S’Alighèra en sardo), y los idiomas-dialectos sardo y corso en franco retroceso.

Entre las dos islas el Estrecho de Bonifacio (franceses e italianos le llaman la Boca o las Bocas de Bonifacio). 11 km con profundidad inferior a 50 m en algunos lugares. Navegación prohibida para petroleros franceses e italianos… en 1855 se hundió una fragata con 750 marineros que no sobrevivieron.
La luna saluendo por Cerdeña

A la derecha, el sol poniéndose sobre Córcega. A la izquierda, la luna saliendo sobre Cerdeña. En medio lo que parece ser una pardela cenicienta (Calonectris diomedea) disfrutando del viento. El barco gira unos 30 grados hacia el oeste. Ya no vamos contra Córcega. Vamos directos a una rocas que se ven en el horizonte. A los pocos minutos giramos otros 30 grados. Vaya, no chocaremos con las rocas. Encaramos el canal. Se ven faros más o menos grandes en la costa, y pequeñas balizas en el agua que marcan nuestra ruta. El sol se hunde del todo detrás de Córcega y la luna, rojiza, aparece detras de Cerdeña. Espectacular.

La rocas en el camino
Ahora ya no estoy solo. Muchos colegas salen a ver el espectáculo. Se atreven a moverse por toda la popa. Yo ya tengo viento sufiente para los próximos días e incluso semanas… abro la puerta y entro en el buque. Cuando llego a mi cabina oigo risas: Pau, Vanesa, Alba y Henar llegan mojadas… una ola se subió a la popa harta de tantos observadores y les refrescó las ideas.

La pardela ciencicienta. Fotos: Pep Gasol




Señal que es hora de dejar la observación. Mañana en la Cuenca Algeriana. Relativamente cerca de Menorca. Curioso, un buen amigo me manda un aviso que mañana estará actuando en Menorca. Estaremos cerca!

Pep Gasol

domingo, 4 de mayo de 2014

Cómo nos cuidan!


Tere con las crepes. Foto: Javier Arístegui



Que si falafel… que si sushi… que si crêpes, aquí la vida a bordo es todo un lujo!

Gracias a la aportación de nuestros compañeros, estamos ‘saboreando’ la campaña de una forma original a través de la cocina internacional. Ayer tuvimos ‘falafels’ (hamburguesas de garbanzos) elaborados por nuestra amiga Nieves y un ‘sushi’ japonés realizado por Chie y por mi. En esta ocasión, el ‘shushi’ iba dedicado a nuestra compañera Mar porque era su cumpleaños, pero no os preocupéis que ya habrá ‘shushi’ para todos un día de estos.


Lo del ‘shushi’ ha sido toda una experiencia! Chie, nuestra compañera japonesa, fue explicando detalladamente los pasos a seguir: primero cocemos el arroz lentamente, apartándolo del fuego una y otra vez para que quedase bien compacto, las zanahorias aldentes y cortadas en daditos, el pescado troceado y finalmente, le damos un toque agridulce al arroz, hacemos los rollitos, lo envolvemos con algas nori y lo troceamos.
Tere y Chie. Foto de Alba Martínez

Pero es que la cosa no acaba ahí… Esta noche, Pau y Mathilde nos han sorprendido con 2 montañas de crêpes, maravilloso! Eso sí, la elección del ‘topping’ corría de nuestra cuenta.

Y es que estos detalles, aunque quizás os parezcan insignificantes a los que estáis ahí fuera, quedan magnificados a bordo, ya que tenemos que cuidarnos entre todos, como si fuésemos una gran familia.
Quizás las cumpleañeras nos puedan contar cómo han vivido su experiencia a bordo separadas de su gente… Al menos habrá sido una experiencia novedosa e inolvidable para ellas!

Así que,  finalizamos la primera semana de navegación con este gran surtido culinario y adaptándonos al modo y ritmo de vida a bordo.

Tere muestreando. Foto: Javier Arístegui
Personalmente, me fascina mirar al horizonte desde cualquier rincón del barco y verme envuelta por este gran manto azulado en continuo movimiento y sin fronteras.

Ya os seguiremos informado de las siguientes creaciones en la cocina.

Buenas noches desde el sur de Grecia,

Tere